| |
| A
pesar de todo te sigo amando |
Boca
cayó ante Estudiantes por 2 a 1 y perdió la chance
de alcanzar el tricampeonato. Martín Palermo había
puesto en ventaja al xeneize, pero Estudiantes lo dió
vuelta con goles de Sosa (de tiro libre) y Pavone.
Ricardo
La Volpe terminó siendo el gran responsable de esta catástrofe
xeneize. Hasta su llegada, Boca era notoriamente
el mejor equipo del fútbol argentino. Su arribo coincidió
con una sensible merma del rendimiento colectivo. Comenzaron
a aparecer dudas en defensa y el equipo perdió
lucidez a la hora de atacar. Dicha situación
se profundizó por el capricho del DT de no jugar
con enganche. Su pensamiento de que el enganche no
existe más, quizás sea válido para
una competencia como un Mundial, dónde se juega un fútbol
muy mezquino, a no perder. Pero en el fútbol argentino
la historia es distinta. Boca, por ser el más grande
del país, siempre debe ir al frente. A La Volpe no se
le puede reprochar que el equipo no fue al frente. Lo hizo
hasta en demasía y la mayoría de las veces, lo
hizo sin argumentos. Circunstancialmente, se puede jugar
sin enganche e incluso se puede tener éxito. No fue el
caso de este Boca que sintió la ausencia de un conductor.
Bajo la conducción de La Volpe, el equipo sólo
jugó bien en el ST ante Vélez, un tramo ante Arsenal
y el ST ante Colón. Muy poco para pretender alcanzar
el tricampeonato. Quizás, el gran pecado de La Volpe
fue intentar imponer sus rebuscadas recetas en un equipo
que venía funcionando como un relojito.
El fracaso en el Apertura se suma a la eliminación en
la Sudamericana, en lo que para Boca fue la peor producción
en un torneo continental en los últimos 4 años.
Es cierto también que Boca sufrió con la merma
de varios rendimientos individuales: casos Ibarra, Silvestre,
Gago, Cardozo, Marino, Palacio y Palermo. Pero no hay nada para
recriminarle a esos jugadores que tanta gloria nos dieron en
los últimos años.
Por su parte, la dirigencia falló al no lograr la
continuidad de Basile, quien en este tiempo sólo
dirigió a la Selección en un par de amistosos.
Pero tampoco se le puede recriminar mucho. Esta dirigencia tuvo
varios aciertos que contribuyeron a que el equipo lograra varios
títulos. Por ejemplo, cuando a fin del año pasado
reprogramó los compromisos del equipo, lo que benefició
al equipo de Basile en la definición del Apertura y la
Sudamericana 2005.
Otra
razón de la debacle xeneize fue el bajón físico
que tuvo el equipo en los últimos tres partidos. Boca
fue una sombra en el ST ante Belgrano y en gran parte del desempate
ante Estudiantes. Y a eso se le sumó que La Volpe
no se caracteriza por ser un motivador, un DT que le
hace sacar energías a sus jugadores de dónde no
las hay.
Al finalizar la final, en una actitud elogiable y que
habla de su hombría, La Volpe dió la cara y con
lágrimas en los ojos anunció que su intención
es no continuar como DT xeneize. Sabe que su continuidad
en Boca es inviable y que jamás podría sacarse
de encima el peso de este fracaso. Se va un hombre al que
no le fue nada bien en lo deportivo. Pero también se
va alguien que demostró ser un hombre de bien.
En lo que respecta al partido, La Volpe se la jugó con
Cahais en lugar de Silvestre y Guillermo en lugar de Marino.
Fue un error la exclusión de Silvestre. De entrada, desniveló
Palermo, tras una jugada de Barros Schelotto y Ledesma sobre
la izquierda. Boca fue más hasta que Pezzotta expulsó
inexplicablemente a Ledesma, tras un encontronazo con Pablo
Alvarez, quien sí fue correctamente expulsado. Una
muestra más de que Boca muchas veces es víctima
de los lamentables árbitros argentinos. En el complemento,
Boca arrancó bien parado atrás. La Volpe decidió
reemplazar a Guillermo, que venía haciendo un buen partido
y estaba para seguir. Estudiantes iba con todo y alcanzó
el empate con un golazo de Sosa de tiro libre. A partir del
empate, todo fue del equipo de Simeone. Y faltando diez minutos,
el Pincha se encontró con el triunfo y el cuarto título
de su historia, tras un error de Cahais que aprovechó
Pavone. A Boca ya no le quedaban fundamentos para ir por el
empate.
Hacía diez años que Estudiantes no le ganaba a
Boca. La derrota llegó en el peor momento. El tricampeonato
sigue siendo un sueño esquivo para el más grande
del fútbol argentino. Pero vamos a volver...
|
| Boca
Juniors 1
|
Estudiantes
(La Plata) 2 |
| Torneo
Apertura 2006. Desempate por el título.
Jugado el miércoles 13 de diciembre. |
|
|
Suplentes: Pablo
Migliore, Matías Silvestre, Marcelo Alejandro Delgado,
Mauro Boselli. DT:
Ricardo La Volpe.
|
Estudiantes:
Mariano Andújar
(6); Marcos Angeleri (6), Agustín Alayes (5), Fernando
Ortiz (4), Pablo Sebastián Alvarez (4); José
Ernesto Sosa (7) (42m ST, Gonzalo Hernán Saucedo),
Rodrigo Braña (6), Juan Sebastián Verón (c)
(6), Diego Alberto Galván (4) (8m ST, Leandro Damián
Benítez (5)); Pablo Luguercio (3) (25m ST, Ezequiel Maggiolo),
Mariano Pavone (6).
|
| Suplentes:
Damián Albil, Josimar Mosquera,
Mauricio Casierra, Pablo Piatti. DT:
Diego Pablo Simeone. |
| Goles:
4m PT, Martín Palermo; 19m ST,
José Ernesto Sosa (de tiro libre); 35m ST, Mariano Pavone
(de cabeza). |
| Amonestados:
Gago, Cardozo, Barros Schelotto,
Marino (BJ); Verón,
Galván (ELP). |
Incidencias:
38m PT, expulsados Pablo Martín
Ledesma (BJ) y Pablo Sebastián Alvarez (ELP), por agresión
mutua. |
| Arbitro:
Sergio Pezzotta (3). |
| Cancha:
Vélez Sársfield (neutral).
|
VOLVER
A LA PORTADA
VOLVER
A TORNEO APERTURA 2006 |
|