Apuntes desde La
Bombonera
Benítez se equivocó en
la formación: Boca necesitaba convertir cuatro
goles para recién forzar una definición por penales.
Sin embargo, su técnico, decidió alinear a tres
volantes más de marca que de creación: Cagna,
Cascini, Vargas. En el banco dejó a uno de los jugadores
que más había rendido en la Libertadores, y en
especial en los partidos de local: Andrés Guglielminpietro,
quien además terminó siendo el segundo goleador
de Boca en esta edición del máximo torneo continental.
De esa manera, el único creativo con que contó
Boca fue Marcelo Delgado, que cuando encontraba tomados a los
dos delanteros (Barros Schelotto y Palermo), nunca tenía
con quien descargar. La solución estaba en el banco de
suplentes. Es cierto, luego Guly ingresó y su rendimiento
fue flojo.
Mal Bedoya: El colombiano
Gerardo Bedoya fue el refuerzo de Boca para los Octavos de Final
de la Libertadores. Pero luego de cumplir un par de discretas
actuaciones ante el Junior, lo suyo anoche fue bastante flojo:
estuvo muy impreciso y su nerviosismo lo llevó a cometer
muchas infracciones. Su futuro en el club es una incógnita.
Baiano, impresentable: El
brasileño fue de lo peor en la fatídica noche
de la Bombonera. Sin trabajo en la marcación, anduvo
muy mal con la pelota y sus remates siempre fueron muy potentes
pero sin dirección. Para decirlo de otra manera, siempre
pateó al bulto. Una vez más, quedó
evidenciado que la azul y oro le queda enorme.
Bien los centrales: En una
noche dónde lo mas importante era el ataque, la dupla
Schiavi - Morel terminó siendo lo mejor del equipo. Muchas
veces quedaron desprotegidos, pero ambos llegaron siempre primeros
a todos los cruces y cierres.
El clima se apagó:
Cuando los equipos salieron a la cancha y en la primera media
hora de juego, la Bombonera fue una caldera. Pero increíblemente,
Boca tardó 19 minutos en rematar por primera vez contra
la valla de Corona. Fue un tiro de Baiano que pasó a
3 metros del palo. Luego llegaron un par de cabezazos de Palermo
y otros remates poco peligrosos. Por eso, a los 40 minutos del
primer tiempo, el clima en las tribunas de la Bombonera era
ya muy diferente.
Muy bajo Cagna: El otrora
Gran Capitán xeneize cumplió bajas actuaciones
durante todo el semestre. La de anoche no fue la excepción.
No pesó ni en la marca ni en el juego. Tenía todos
los boletos para ser reemplazado, pero Benítez se equivocó
otra vez y sacó a Vargas.
Adiós Libertadores:
El empate ante las Chivas no sólo significó la
eliminación de Boca del torneo, sino también el
final del ciclo de varios futbolistas jugando para Boca en Copa
Libertadores. Será muy difícil volver a ver a
Barros Schelotto, Cagna, Delgado, Schiavi, Cascini y Guglielminpietro
protagonizando duelos coperos con la azul y oro. Jugadores que
supieron cosechar mucha gloria a nivel continental tuvieron
anoche su última función.
El Chino escupió para arriba:
Bastante cuestionada por cierto ha sido la labor de Jorge José
Benítez al frente del plantel profesional de Boca Juniors.
Y, como si aquello fuera poco, el DT xeneize le puso la frutilla
al postre con un indefendible escupitajo sobre el jugador Adolfo
Bautista, cuando éste se retiraba expulsado luego de
provocar a la platea xeneize. Una institución
del prestigio de Boca Juniors, no puede permitir ni encubrir
esas actitudes. Si aún no se contaban con los
motivos necesarios para prescindir del Chino, este pudo ser
el hecho que marque el fin de su gestión como técnico
del club. El mismo destino debería correr Cacho Laudonio,
quién le arrojó un puntapié al mismo jugador
a la entrada del vestuario visitante.
Por Diego Aníbal
Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar