Apuntes desde La
Bombonera
Lo que cuenta son los goles:
De entrada nomás, River exhibió un mejor manejo
del balón. Eso le permitió, rápidamente,
llevar peligro hasta el arco defendido por el enorme
Pato Abbondanzieri. Pero no tuvo contundencia, la que si tuvo
Boca. En uno de los primeros avances xeneizes, Palermo le bajó,
de cabeza y con maestría, un centro a Guillermo Barros
Schelotto quien no falló y puso el 1 a 0. El mellizo
gritó el gol con alma y vida.
Martín sigue sin vacunarlos:
Desde que regresó a Boca Juniors, Martín Palermo
no ha podido hacerle goles a River Plate, ni en amistosos ni
en partidos oficiales. Ayer, estuvo cerca a los 27m PT, cuando
aprovechó una desinteligencia entre Diogo y Ameli, quedó
mano a mano con Costanzo y su remate de zurda se fue apenas
desviado sobre el palo derecho. River era más, pero Boca
estuvo cerca del 2 a 0.
Buen trabajo
defensivo: Mas allá de la muy mala puntería
de los delanteros riverplatenses, el trabajo de los defensores
de Boca fue importante para aguantar el partido en
los tramos mas difíciles. Pablo Alvarez estuvo sólido
en la marca y participó del primer gol. Schiavi casi
no tuvo fisuras, salvo una pifia en el empate de River. Morel
Rodríguez fue el que menos lució, pero su trabajo
fue eficaz. El Pampa Calvo estuvo sólido en la marca
y se proyectó bien. Le cometieron la infracción
que derivó en el gol de la victoria. No se lo puede cuestionar
en el gol del empate, mérito de los jugadores de River.
Flojo el colombiano:
Fabián Vargas había regresado de una importante
inactividad ante Junior. Ayer, se lo notó falto de fútbol
y de capacidad física para seguir el ritmo de un partido
tan importante. Así como Benítez acertó
en reemplazarlo, se equivocó al ponerlo de entrada.
Sin profundidad:
En el PT, mucho le costó a Boca inquietar a Costanzo.
No pesaba Cagna, Vargas estuvo lejos de su nivel y Guglielminpietro
estaba casi ausente. Así, Boca carecía de salida
por las bandas y Guillermo y Palermo quedaban muy lejos. River
fue más en el PT, pero Boca anotó y sacó
una diferencia fundamental.
Enorme el Pato:
En el PT, le sacó dos pelotas de gol a Ernesto Farías.
En el complemento le tapó tres a José Sand. Un
mano a mano sobre la derecha, otro sobre la izquierda y, sobre
el final, un cabezazo del correntino a un metro de la línea
de gol. El arquero también juega y el de Boca fue fundamental
en esta victoria.
El empate y la
resurrección xeneize: Apenas comenzado el ST,
River alcanzó el empate. De paso, continuaba manejando
el partido. Boca jugaba lejos de Costanzo. La situación
comenzó a revertirse con el ingreso de Pablo Ledesma,
en lugar de Vargas. Se lo perdió Guglielminpietro, entrando
por la izquierda, tras buena habilitación de Guillermo.
Minutos después, el Chino decidió su reemplazo.
Entró Delgado y se despertó Boca. Tras
un centro desde la derecha de Cagna, se lo perdió Guillermo,
quien cabeceó desviado.
Una vez más,
y van...: El físico volvió a no responderle
a La Gata Gallardo y River se quedó sin su conductor.
Boca ya era otro. Tenía mas movilidad, mas profundidad,
y más fútbol. Astrada mandó a la cancha
al chileno Salas por Farías.
Emboquen el tiro
libre: El Chelo Delgado volvió a facturar de
tiro libre en un superclásico. Ya lo había hecho
en el Apertura 2002, la tarde del 2 a 1 en el Monumental con
dos golazos suyos. Para encontrar otro gol de Boca de tiro libre
en un superclásico, hay que retroceder hasta el 2000:
Riquelme en el Monumental por la Libertadores. Y si se quiere
encontrar un gol de River por esa vía, vaya más
lejos aún: el último lo hizo Francescoli en la
Bombonera por la Supercopa 1994.
El ping-pong,
igualado: Si se hace un recuento de situaciones de
gol, se verá que ambos tuvieron ocho situaciones, cuatro
en cada tiempo. Esto no desmiente el mejor manejo que hizo River
de la pelota. Pero los partidos se ganan en las áreas.
Boca fue más eficaz en ambas y ahí justificó
su victoria.
Que los cumplan
feliz: River sumó su tercera derrota consecutiva
en el Clausura y cumplió un mes sin victorias. La última
fue ante Almagro en José Ingenieros.
El Chino lo tiene
de hijo: Tanto se había hablado acerca de que
Astrada tenía la receta anti-Boca...Pero parece que ante
el Chino Benítez, no le da resultados. En lo que va del
2005, se enfrentaron tres veces, con dos victorias de Boca (la
otra, 2 a 0 en Mendoza) y un empate (0 a 0 en Mar del Plata).
Te duró poco, Astradita...
Por Diego Aníbal
Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar