Schiavi festeja su gol con Antonio. Con un empate en el Monumental, Boca clasificará a la final.
Boca le ganó a River y está a un empate de la final de la Copa
Con gol de Schiavi de cabeza, Boca le ganó a River por 1 a 0. Pésimo arbitraje de Claudio Martín, quien expulsó mal a Alfredo Cascini, no expulsó a Ricardo Rojas, anuló un gol legítimo de José María Calvo y sobre la hora no sancionó un claro penal por mano de Eduardo Coudet, quien se arrojó como si fuera un arquero sobre el balón. En River fueron expulsados Marcelo Gallardo y Ariel Garcé, ambos por patadas descalificadoras. Boca quedó con ventaja para la revancha, dónde espera festejar ante un Monumental lleno de hinchas de River.

WWW.ESTOESBOCA.COM.AR.- Lo ocurrido en la Bombonera en la noche del jueves 10 de junio fue un robo con todas las letras, consumado por el impresentable juez Claudio Martín. Con su colaboración, River Plate logró aguantar el 1 a 0 adverso durante los segundos 45 minutos y aún sigue vivo en la espera de la revancha.

Porque si bien Boca no jugó bien en el complemento, como para obtener una diferencia que le permitiera ir más tranquilo al Monumental, River contó, una vez más (como tantas otras veces en su extensa tradición de robar partidos y campeonatos) con la colaboración del Señor Claudio Martín.

Los desaciertos mas evidentes del juez fueron la no expulsión de Ricardo Rojas, quien estando amonestado le metió una patada terrible a Guillermo Barros Schelotto y, sobretodo, el mas que claro penal que Eduardo Coudet cometió sobre la finalización del partido, cuando luego de un tiro libre favorable a Boca, desvió la pelota como si fuera un arquero, dentro de su propia área.

Boca fue más que River en el primer tiempo. En ese período, River sólo llegó a través de un desborde de Maximiliano López sobre la derecha, que ningún delantero visitante pudo conectar.

De a poco, el dominio de Boca se fue haciendo cada vez más claro. El primer aviso lo dió Schiavi, con un cabezazo que se desvió en Tuzzio y Germán Lux logró desviar al córner.

Pocos minutos después, llegó la apertura del marcador. Guillermo apareció libre de marcas sobre la derecha y mandó el centro al primer palo, dónde Schiavi le ganó la posición a Ameli y logró, de cabeza, el único gol del partido.

Boca estaba en ventaja y quería más. Pero el partido iba a cambiar para siempre cuando Cascini desairó a Mascherano y Marcelo Gallardo lo derribó desde atrás. Cuando el volante xeneize se puso de pie, Martín ya le estaba mostrando la tarjeta roja a él y a su agresor. Aún no se entiende el porque de la expulsión de Cascini.

Ahí comenzó un gran escándalo. Gallardo quiso agredir a Cascini, Abbondanzieri fue a separar y el mismo Gallardo, en una actitud que habla muy mal de su hombría, arañó al Pato desde atrás. Mientras comenzaba a correr sangre sobre el rostro del arquero xeneize, ese caudillo de cotillón que tiene River, un tal Horacio Ameli, continuaba con intenciones de agredir a algún jugador xeneize. Boca también hizo lo suyo: Barros Schelotto le aplicó un golpe al preparador físico riverplatense, Gabriel Macaya, quien quedó tendido en el césped. El tumulto duró 8 minutos e hizo recordar a viejas batallas coperas. Todo muy lamentable por cierto.

En la reanudación del juego, Boca seguía siendo el que tenía intenciones de jugar al fútbol. Los jugadores visitantes seguían nerviosos, lo que fue mas evidente cuando Vargas recibió una patada desde atrás, casi criminal, de ese muy pobre y limitado jugador de fútbol que es Ariel Garcé. El juez Martín, en uno de sus pocos aciertos de la noche, no dudó en expulsar al ex Morelia de México.

Ahí volvió a empezar otro partido. River se limitó a esperar en el fondo, a no perder el orden en la última línea. Por su parte, Boca careció de profundidad y pocas veces le encontró la vuelta al repliegue de su rival. El ingreso de Tevez no causó el efecto esperado y Boca quedó inmerso en la impotencia.

Así y todo, los de Bianchi se las ingeniaron para arrimar peligro. La primera situación la generó Javier Villarreal, quien habilitó muy bien a Barijho, pero el Chipi perdió con Lux en el mano a mano.

Luego llegó otra jugada para la polémica. Guillermo recibió perfectamente habilitado y tocó para Calvo, quien mandó la pelota al fondo de la red. Era el 2 a 0, pero Martín sancionó un off-side inexistente de Barros Schelotto.

Pero el despojo mas grande llegó sobre la hora, por el ya comentado penal cometido por Eduardo Coudet.

Esta victoria tiene para Boca un sabor agridulce. Dulce, porque se logró el objetivo de ganar el partido como local. Agrio, porque el juez Martín influyó claramente en el resultado, que de no ser por sus fallos erráticos, pudo ser mas abultado. Claro que los jugadores xeneizes también tuvieron su responsabilidad, ya que su rendimiento con un hombre de más no fue el mejor.

Ahora habrá que ir al Monumental, un estadio en el que a Boca le ha ido muy bien en los últimos 16 años. Además, es sabido que el equipo en muchas ocasiones rindió mejor como visitante. Boca deberá ser inteligente y dejar que la desesperación se adueñe del rival. Los de Astrada no han hecho buenos partidos en esa condicion por el máximo torneo contienental.

De no mediar nuevos desatinos arbitrales, como los de anoche, o como esos que le regalaron a los de Núñez el pase a cuartos de final ante el Santos Laguna, Boca deberá limitarse a ser inteligente y jugar con las urgencias de su rival. Si lo logra, estará muy cerca de jugar la final de la Copa Libertadores por octava vez en su rica historia.

Por Diego A. Lores
loresdiego@estoesboca.com.ar

BOCA JUNIORS 1 - RIVER PLATE 0
Copa Toyota Libertadores 2004. Semifinal, partido de ida.
Jugado el jueves 10 de junio.
BOCA JUNIORS: Roberto Abbondanzieri; José María Calvo, Rolando Schiavi, Nicolás Burdisso, Clemente Rodríguez; Javier Villarreal, Alfredo Raúl Cascini, Fabián Andrés Vargas, Miguel Eduardo Caneo (ST, Carlos Alberto Tevez); Guillermo Barros Schelotto (c) (24m ST, Franco Cángele), Antonio Barijho.
Suplentes: Wilfredo Caballero, Pablo Jerez, Diego Crosa, Pablo Ledesma, Iarley. DT: Carlos Bianchi.
RIVER PLATE: Germán Lux; Ariel Garcé, Horacio Ameli, Eduardo Tuzzio, Ricardo Rojas; Javier Mascherano (27m ST, Rubens Sambueza), Claudio Husain, Luis González (3m ST, Juan Ramón Fernández); Marcelo Gallardo (c); Maximiliano López, Fernando Cavenaghi (14m ST, Eduardo Coudet).
Suplentes: Alejandro Saccone, Cristian Nasuti, Daniel Montenegro, José Sand. DT: Leonardo Rubén Astrada.
Goles de Boca: 28m PT, Rolando Schiavi (de cabeza).
Goles de River: No hubo.
Amonestados: Javier Villarreal, Antonio Barijho (BJ); Ricardo Rojas, Maximiliano López, Germán Lux, Horacio Ameli, Eduardo Coudet (RP).
Incidencias: 31m PT, expulsados Marcelo Gallardo (RP) y Alfredo Raúl Cascini (BJ); 42m PT, expulsado Ariel Garcé (RP), por juego brusco.
Arbitro: Claudio Martín.
Cancha: Boca Juniors. Recaudación: $ 496.493.-
Figuras: Rolando Schiavi y Fabián Andrés Vargas (BJ).
Peores: Ariel Garcé y Marcelo Gallardo (RP).

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